Acción Educativa en Diabetes, Obesidad y Sobrepeso, A.C.

    6 FÁCILES MANERAS DE PREVENIR CÁLCULOS RENALES

    28 Jul 13 - 13:36


    ¿Sabía usted que una de cada diez personas tienen un cálculo renal en algún momento de su vida? Estudios recientes han demostrado que su frecuencia va en aumento, señala The National Kidney Foundation (NKF).
     
    El Dr. Allan Jhagroo de la Escuela de Medicina y Salud Pública de la Universidad de Wisconsin, especialista en cálculos renales ha abordado mitos y conceptos erróneos entorno a este padecimiento. "No sólo los pacientes han sido presa de ideas falsas; es sorprendente la cantidad de médicos y aún de nefrólogos que manejan información equivocada en relación a las piedras renales", dijo el Dr. Jhagroo.
     
    La NFK ha elaborado un listado de 6 útiles consejos para evitar la formación de piedras renales:
     
    ¿Cuánto suda?. El ejercicio intenso - incluso el “Hot” yoga - puede ser bueno para su salud, pero también favorecer la aparición de cálculos renales. ¿Por qué? La pérdida de agua a través de la sudoración - ya sea debido a estas actividades o simplemente por un clima caluroso - conducen a una menor producción de orina. Cuanto más se suda habrá menos orina. Esto puede causar que algunos minerales se asienten en los riñones y el resto del tracto urinario. Puede ocurrir lo mismo en visitas prolongadas o frecuentes al sauna.
     
    Primer consejo: Asegúrese de mantener una buena hidratación, bebiendo abundante agua natural (simple) y produciendo una buena cantidad de orina, especialmente cuando practique ejercicio u otras actividades que induzcan sudoración abundante.
     
    No reduzca oxalatos. ¿Oxa-qué? El oxalato se encuentra de manera natural en muchos alimentos, incluyendo frutas y verduras, frutos secos y semillas, granos, legumbres e incluso chocolate y té. Algunos ejemplos de alimentos que contienen altos niveles de oxalato son: cacahuetes, espinacas, betabel, chocolate y papas dulces. Los cálculos renales de oxalato de calcio son el tipo de piedras mas frecuentes. Un error común es creer que la reducción de alimentos ricos en oxalato en la dieta reduce el riesgo de formación de cálculos. Aunque en teoría esto puede ser cierto, este enfoque no es totalmente aceptable, dado que la dieta aporta directamente solo del 10 al 15% de los oxalatos. El oxalato mayoritariamente deriva del metabolismo de las proteínas (60%) y del metabolismo del ácido ascórbico (vitamina C). Cuando el oxalato se une al calcio durante la producción de orina por los riñones puede empezar a favorecerse la aparición de arenillas y cálculos.
     
    Segundo consejo: Si durante una comida, Usted ingiere alimentos ricos en oxalato junto a otros ricos en calcio, lo más probable es que estos se unan en el estómago o intestinos, mucho antes de que los riñones comiencen el procesamiento de orina, por lo que es menos probable que se formen cálculos renales.
     
    El calcio no es el enemigo. ¡Pero vaya que tiende mala reputación! Lo más probable es que muchos tengan la impresión de que el calcio es el principal culpable de las piedras de oxalato de calcio debido simplemente a su nombre y composición. "Tengo muchos pacientes que se preguntan por qué tienen recurrentemente piedras a pesar de haber reducido su ingesta de calcio," dijo el Dr. Jhagroo. "Incluso he tenido pacientes que dicen que sus médicos les dijeron que debían reducir su ingesta de calcio." Una dieta baja en calcio en realidad puede aumentar el riesgo de desarrollo de cálculos renales.
     
    Tercer consejo: No reduzca el calcio. Es mejor esforzarse para reducir el sodio de su dieta.
     
    No suele ser uno solo. El paso de un cálculo renal se describe a menudo como una de las experiencias más dolorosas que una persona puede tener y por desgracia, no suele ser evento de una sola vez. Los estudios han demostrado que la expulsión de un cálculo aumenta enormemente las probabilidades de tener otro. "La mayoría de la gente quiere hacer todo lo posible para asegurarse de que no vuelva a ocurrir pero, por desgracia, no suelen llevar a cabo los cambios necesarios para evitar eventos posteriores" dijo el Dr. Jhagroo tras exponer que alrededor del 15% de los pacientes no toma los medicamentos recetados y que el 41% no sigue los consejos nutricionales.
     
    Cuarto consejo: No solo se preocupe, ¡Ocúpese, Actúe! Sin los medicamentos adecuados y los ajustes en la dieta, las piedras volverán y, los cálculos renales recurrentes también pueden ser un indicio de otras enfermedades, incluyendo por supuesto otros problemas renales.
     
    Si ya tiene el problema, aplíquese a resolverlo. Es importante tener en cuenta los recursos alimenticios junto a los medicamentos recetados. Si bien puede parecer más fácil simplemente tomar una pastilla o píldora para arreglar un problema médico, considere qué cambios de estilo de vida tendrán un impacto positivo en su salud.
     
    Quinto consejo: Los cálculos renales crónicos a menudo son tratados con citrato de potasio. Algunos estudios han demostrado que el citrato natural contenido en el jugo de lima, limón y otras frutas con alto contenido de esa sustancia ofrecen los mismos beneficios preventivos. Sin embargo, tenga cuidado con el azúcar que puedan contener los jugos industrializados, procesados o combinados con otras frutas, debido a que el exceso de azúcar también aumenta el riesgo de cálculos renales. De modo que será mejor hacer su propia preparación de jugo de lima o de limón con agua y usar un sustituto de azúcar si es necesario. El consumo debe ser discrecional. "Creemos que el citrato en la orina puede evitar que el calcio se una con otros componentes que conducen a la formación de piedras", dijo el Dr. Jhagroo. "Además, algunas evidencias sugieren que el citrato puede evitar que los cristales que ya están presentes se unan entre sí, lo que les impide llegar a ser cada vez más grandes."
     
    No todas las piedras son iguales. Después de los cálculos de oxalato de calcio, el segundo tipo más común de cálculos renales son los de ácido úrico. La carne y la mayoría de los alimentos ricos en proteínas, como las leguminosas, tienen altas concentraciones de un compuesto químico natural conocido como purinas. "El alto consumo de purina conduce a una mayor producción de ácido úrico y produce una carga de ácido más grande para ser excretado por los riñones", dijo el Dr. Jhagroo. A mayor excreción de ácido úrico se produce una disminución en el pH de la orina en general, lo que significa que la orina es más ácida. Esa acidez a su vez hace que sea más fácil la formación de cálculos de ácido úrico.
     
    Sexto consejo: Para prevenir los cálculos de ácido úrico, cuide su consumo de carnes en general, reduzca el consumo de alimentos ricos en purinas, que incluyen a vísceras como el hígado, lengua y mollejas y a anchoas, sardinas, tocino, bacalao, jamón, ternera y carne de venado.
     
    Fuente: National Kidney Foundation online. 




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