Acción Educativa en Diabetes, Obesidad y Sobrepeso, A.C.

    PREDIABETES

    10 Jan 13 - 16:43


    La prediabetes se define como el nivel de glucosa que se eleva por encima del rango normal, pero que está por debajo del umbral diagnóstico para la diabetes. El diagnóstico oportuno de la prediabetes permite identificar a las personas en situación de riesgo y evita la progresión a diabetes mellitus tipo 2 (DM2) y enfermedad cardiovascular.
     
    La Asociación Americana de Diabetes (ADA) establece el diagnóstico de prediabetes si se tiene una de las siguientes tres condiciones:
     
    • Glucosa alterada en ayuno: Se refiere a un nivel de glucosa en plasma en ayuno de 100 a 125 mg / dl. Este umbral fue presentado por la ADA en el 2003; antes de ese año, el umbral era 110 a 125 mg / dL. Se redujo para aumentar la posibilidad de identificar más pacientes en riesgo de desarrollar diabetes.

    • Intolerancia a la glucosa: Se reporta con este nombre al hecho de que 2 horas después de haber dado a ingerir por vía oral 75 g de glucosa y checar la glucosa en plasma se obtenga un resultado mayor a 140 mg / dl pero menor de 200 mg / dl.

    • Determinación de la Hemoglobina A1c (A1c): Es una prueba avalada por la ADA desde el 2010 cuya ventaja es que refleja los niveles promedio de glucosa en un tiempo de 3 meses y no requiere ayunar para practicarlo. Niveles de A1c entre 5,7% a 6,4% sirven como indicador de prediabetes. Su aplicación en niños no ha sido bien estudiada.
     
    Muchas personas con Prediabetes no llegarán a desarrollar diabetes pero, si esto ocurre la primera etapa se caracterizará por un aumento compensatorio en la secreción de insulina tras perder eficacia de acción en diferente sitio. Esto es la llamada “resistencia a la insulina” y puede durar varios años.
     Aquellas personas con Glucosa alterada de ayuno tienen predominantemente resistencia a la insulina en el Hígado, mientras que las Intolerantes a la glucosa la tienen predominantemente a nivel muscular. En una segunda etapa, las células beta del páncreas no lograrán continuar aumentando la secreción de insulina para compensar la resistencia a la insulina y se desarrolla un aumento progresivo de las cifras de glucosa, pasando de prediabetes a diabetes manifiesta. Probablemente una combinación de factores genéticos, ambientales y bioquímicos sean preámbulo para estos cambios.
     
    Factores de riesgo para la Prediabetes son:

    OBESIDAD. La prevalencia de prediabetes tiene tasas 2 a 6 veces mayores entre niños y adolescentes obesos en comparación con los de peso normal.

    ANTECEDENTES FAMILIARES DE DIABETES. La historia familiar es un factor de riesgo importante. En México, niños y adolescentes entre 7 y 15 años, evidenciaron cifras de Glucosa Alterada de Ayuno según criterios de la ADA, hasta en el 88% de aquellos con historia familiar de diabetes en comparación con el 1,9% de los que no tuvieron ese antecedente. Entre niños obesos de Alemania se ha detectado un riesgo 9,5 veces mayor de prediabetes, si uno de los padres tiene diabetes.
     
    SEXO. La prevalencia de la prediabetes es 2,4 veces mayor en niños varones.

    EDAD. Los adolescentes de 12 a 15 años tienen una tasa significativamente más alta de prediabetes que los de 16 a 19 años. Esto puede estar relacionado con un pico puberal de resistencia a la insulina que se produce durante la adolescencia precoz.
     
    PUBERTAD. Entre niños y adolescentes con sobrepeso desde etapas tempranas de su desarrollo puberal se ha encontrado un riesgo de prediabetes 5,5 veces mayor en comparación con el período prepuberal.

    FACTORES DE RIESGO CARDIOMETABÓLICO. Los adolescentes con dos o más factores de riesgo cardiometabólico (hipertensión, dislipemia e hipertrigliceridemia) tienen una tasa de 2,7 veces mayor de prediabetes que aquellos sin factores de riesgo cardiometabólico.

    ORIGEN ÉTNICO. Encuestas nacionales estadounidenses han demostrado que los jóvenes de raza negra no hispana tienen tasas más bajas de prediabetes que los jóvenes blancos y a su vez que, los jóvenes hispanos tienen niveles de glucosa en ayuno significativamente más altos que los jóvenes negros.

    La detección de prediabetes resulta muy significativa entonces, entre jóvenes obesos con antecedente familiar de diabetes y que han entrado a la pubertad.
     
    La progresión de prediabetes a diabetes alcanza al 5% - 10% de los adultos cada año. Pero, a diferencia de los adultos, los niños y adolescentes con prediabetes pueden convertirse de nuevo a la normoglucemia, es decir, a tener cifras normales de glucosa hasta en un 75%. Los menos susceptibles de normalizarse serían los obesos con aumento sostenidos de peso, con intolerancia a la glucosa y de raza negra.
     
    Debería entonces considerarse a la Prediabetes: ¿una enfermedad?. La prediabetes es un factor de riesgo reconocido tanto para Diabetes Mellitus tipo 2 como para enfermedad cardiovascular. Sin embargo, también se puede considerar una enfermedad per se.  Entre los adultos, la prediabetes se asocia con retinopatía, una incidencia dos veces mayor de microalbuminuria y neuropatía. No hay datos que describen el impacto de la prediabetes en la morbilidad general de los niños.

    El panel de expertos de la ADA ha sugerido como primera prioridad en la prevención de la prediabetes al mantenimiento de un peso saludable y la prevención de la obesidad. Entre adultos con prediabetes, el riesgo de desarrollo de diabetes ha disminuido después de intervenciones en el estilo de vida y uso de medicamentos. A pesar de que varios estudios han demostrado el éxito de las intervenciones para prevenir la obesidad en niños y adolescentes, los estudios no han mostrado cómo prevenir la progresión de prediabetes a diabetes en este grupo de edad.
     
    La adopción de un estilo de vida saludable es benéfico para todo el mundo, sin embargo, la cuestión de usar fármacos o no en los niños es un asunto que evaluará su médico.  
     
    Las condiciones diagnósticas de Prediabetes de la ADA también pueden representar los primeros signos de diabetes mellitus tipo 1 (DM1). La DMT1 puede estar precedida por un periodo latente asintomático y dado que adolescentes obesos pueden desarrollarla, la detección de pacientes obesos con prediabetes podría identificar casos susceptibles de tenerla.

    La prevalencia de prediabetes se ha incrementado notablemente en las últimas décadas. En los adultos, la prediabetes se asocia con el riesgo de enfermedad cardiovascular, y se ha planteado el potencial efecto negativo de la prediabetes en la morbilidad general de los adolescentes. Sin embargo, un alto porcentaje de niños y adolescentes con prediabetes se revertirá a una tolerancia normal a la glucosa, lo que plantea interrogantes sobre la implicación de períodos transitorios de intolerancia a la glucosa en este grupo de edad. Dada la escasez de datos para apoyar las intervenciones farmacéuticas en adolescentes con prediabetes, su manejo se centra en cambios en el estilo de vida, en la adopción de una dieta saludable y hábitos de actividad física adecuados. 
     
    Fuente: Medscape, online el 9 de enero del 2013.

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